Reflexión en un momento difícil

gillermo_tagle

Fuente: El Mercurio

Fecha: 2020-03-19

'…se vienen tiempos en los que se requerirá más que nunca de la creatividad de emprendedores, que descubran y sepan proveer soluciones para la nueva forma como se va a organizar la sociedad una vez que termine esta ‘tragedia’…'.
Solo para introducir 'paños fríos' y ayudar a planificar y prepararnos mejor para el futuro, es relevante —creo— tener en cuenta algunos puntos:

- Esta pandemia durará muchos meses (salvo que la ayuda divina permita descubrir pronto un antídoto).

- Los hábitos de compra, de consumo, de vida social, van a cambiar irremediablemente. Para bien en muchos aspectos de la vida humana (en lo social por ejemplo), pero generando mucha necesidad de ajustes en lo económico.

- Por ejemplo, vamos a volver a aprender que es posible que se case un hijo, en una ceremonia sencilla, privada, solo con los más cercanos. Que resulta más real, sensible, cercano y emocionante, e infinitamente más barato.

- Salir de vacaciones en auto, a un lugar próximo, sin exponernos a quedar atrapados en un país extraño, en un hotel extraño, y para qué decir en un crucero, simplemente no vale la pena el esfuerzo.

- Gastar tiempo para ir a comprar cosas que puedes no necesitar y exponerse a contaminarse, a gastar dinero y usando tiempo fuera de la casa o paseando al aire libre, simplemente no vale la pena.

- Volveremos a entretenernos en casa, con los hijos, sin mucho que hacer, pero conversando, riéndonos, etcétera, y veremos que eso mejora la calidad de vida.

- Vamos a aprender a vivir organizando las tareas y repartiendo el trabajo entre los que vivimos en la casa y que podemos arreglárnosla sin que venga alguien todos los días a trabajar al hogar.

Todas estas cosas tienen muchos aspectos buenos, pero cambiarán profundamente la estructura de funcionamiento de nuestra economía.

Decenas de miles, cientos de miles de empleos no van a volver a ser requeridos (aunque se resuelva la enfermedad). Muchas industrias no volverán a ser lo que eran por varias décadas (i.e., vacaciones en cruceros). Van a sobrar barcos, aviones, hoteles, restaurantes, espacios de oficina, y mucha, mucha gente tendrá que reinventarse. Esta pandemia ha llegado en tiempos en que la humanidad creía tener dominadas a las ciencias y controlado el desarrollo de la tecnología. Un simple virus, que parte de un lejano lugar en China, en dos meses tiene a toda la humanidad de vuelta a lo sencillo, tomando conciencia de la fragilidad de la vida, de la fragilidad de la riqueza, de los patrimonios y de todo lo material en que habíamos empezado a 'fundar' nuestra felicidad y realización.

Se vienen tiempos en los que se requerirá más que nunca de la creatividad de emprendedores, que descubran y sepan proveer soluciones para la nueva forma como se va a organizar la sociedad una vez que termine esta 'tragedia'. Mentes brillantes que encuentren soluciones para los millones de personas que en estas semanas están quedando sin trabajo en todo el planeta. Días atrás vi en vivo una reunión de Trump con los CEOs de todas las principales cadenas de hoteles del mundo. Señalaron estar con tasas de ocupación inferiores a 10% (promedio mundial) y miles de hoteles cerrando. Dos millones de colaboradores que podrían perder sus empleos en estos días.

US$ 45 mil millones pagan en sueldos a colaboradores directos e indirectos la suma de estas cadenas en un mes. Decenas de miles de aviones, estacionados en pistas aéreas en el desierto de EE.UU. En fin, en Chile llevamos más de 200 contaminados. En pocos días llegaremos a mil y pueden seguir creciendo por algunos meses. Por ello hay que pensar en profundidad qué tipo de soluciones creativas puede lograr una empresa sustentable. Cuánto tiempo es posible mantener el empleo de los colaboradores sin trabajar. Cómo manejar el equilibrio entre aplicar reducciones de sueldos parejas a todos (partiendo por los principales), para evitar tener que reducir colaboradores. Cómo administrar el trabajo flexible desde la casa, con estructuras de costo más livianas. Cómo inventar emprendimientos que tengan potencial de desarrollarse y generar empleo de calidad a tantos miles que van a quedar sin trabajo.

En resumen, todo eso que especulábamos en tanto seminario o simposio, respecto de la necesidad de adaptar las funciones, capacidades y flexibilidad en el mundo del trabajo, pero que rogábamos llegara de a poco y nos diera tiempo para adaptarnos, se nos vino encima de golpe. En la forma de un virus desconocido, que no sabemos combatir, y que en pocas semanas nos ha puesto de frente a la necesidad de cambiar la vida respecto de la forma como la estábamos llevando hasta hoy. En lo positivo, un reportaje sobre Venecia hoy mostraba que habían vuelto las aguas cristalinas y la vida silvestre a los canales de la ciudad.

Eso es bueno, pero para superar la transformación que este planeta va a necesitar por coronavirus, se requerirá de una nueva generación de genios creativos, de la altura de Bill Gates o Steve Jobs, que logren definir y proponer nuevas formas de vida para la humanidad, especialmente para la generación de los niños que están llegando a la Tierra en estos días y que no tienen idea de la envergadura del desafío que tienen por delante.

Dios nos ampare y su fuerza creadora logre generar ciclos virtuosos, que vuelvan a traer paz, unidad y progreso económico y social para todos. Grupos de gente creativa, optimista y talentosa son los que pueden hacer la diferencia y ayudar a la humanidad a salir adelante en estos tiempos de tanto desafío. Todo lo anterior, sin mencionar la gravedad del desafío que representa la sequía y que se suma a las demandas sociales que Chile en particular tiene también que buscar cómo resolver.


Noticias